La imagen de marca es fundamental en la estrategia de marketing de cualquier negocio. Se compone de un conjunto de elementos tangibles e intangibles (nombre, logo, color corporativo, diseño, etc.) que representan los valores que el negocio quiere transmitir a los clientes y usuarios.
Todo negocio busca que, también a la hora de mostrar sus productos y/o servicios en Internet, su imagen sea exclusiva, transmita calidad, confianza y profesionalidad para conseguir que los clientes potenciales nos elijan frente a la competencia.
Las plataformas que ofrecen los servicios de ‘crea tu página web tu mismo’ ponen a disposición de los usuarios una serie de plantillas predefinidas (con un formato ya fijado) en las que podrás cambiar su aspecto, pero sólo hasta cierto punto. Es decir, podrás cambiar las fotos, el color de fondo, el tipo de letra y su tamaño, y poco más.
Como puedes imaginar, estas plantillas predefinas son limitadas. Por una parte, puede que no encuentres la más apropiada para tu imagen de marca y, por otra, tendrás una página web que será similar (si no igual) a muchas otras, vamos, que de destacar frente a la competencia, poco.